Hacia el siglo II a.C, y tras su victoria sobre Cartago en las Guerras Púnicas, la República romana era la primera potencia política y militar del Mediterráneo.

Cuando en el año 395 el emperador Teodosio I dividió el Imperio Romano entre sus dos hijos para tratar de preservarlo dio inicio a un nuevo tiempo histórico marcado por la progresiva separación de los imperios Occidental y Oriental.

El Tercer Reich es comúnmente recordado por la ola de muerte y destrucción en que sumió al continente europeo durante la Segunda Guerra Mundial.

En 1957 los representantes de seis estados europeos firmaron en Roma los tratados por los que pusieron las bases para construir la unidad económica y política del continente europeo, tan sólo doce años después del final de la Segunda Guerra Mundial.