6 cosas que no sabías acerca de las vacunas

30 de marzo de 2020

En plena crisis del COVID-19 o Coronavirus, en la que numerosos países del mundo han activado estados de emergencia nacionales, encontrar una vacuna para frenar la epidemia cuanto antes se ha convertido en una carrera de fondo. Probablemente la más importante de los últimos años a nivel mundial. Pero ¿sabes cómo funciona una vacuna? ¿Cuál fue la primera? Te contamos estas y otras curiosidades acerca de las vacunas.

Cómo funciona una vacuna

Una vacuna es, básicamente, una llamada de atención para el sistema inmunológico. Se inocula en la sangre la misma bacteria o virus de la que nos queremos proteger pero de manera debilitada o ya muerta. De esta manera, el sistema se pone en marcha para matar al cuerpo extraño y desde ese momento “aprende” a hacerlo. Se desarrolla la “memoria inmunológica” y desde ese momento el cuerpo e inmune a la enfermedad. Es por ello que en ocasiones las vacunas producen ciertas contraindicaciones como fiebre o malestar, puesto que el sistema inmune está en marcha. El sistema está luchando contra la enfermedad ya debilitada.

 

Historia de las vacunas

A finales del siglo XVIII la viruela era una de las causas principales de muerte en toda la población. Se calcula que el 60% la padecía. Por entonces ya se tenía cierto conocimiento de que la inoculación del propio tejido enfermo funcionaba en algunos casos, pero era extremadamente peligrosa. Fue Edward Jenner a quien se le ocurrió la teoría que daría finalmente con la invención de las vacunas. Observó que las lecheras, que estaban en contacto con las vacas, eran muy a menudo inmunes a la viruela. Durante el ordeño, estas estaban en contacto directo con el pus de las ampollas víricas de las vacas, por lo que dedujo que este contacto las protegía de la propia enfermedad.

En 1796 inoculó a un niño de 8 años con el pus de una lechera que sí había contraído la viruela. Tras ello, trató de infectarle en varias ocasiones (técnica conocida como variolación), siendo imposible que contrajera la enfermedad.

 

 

Esta práctica llevada a cabo por Jenner se considera como poco ética, aunque también se considera que ha salvado a más personas que ningún otro hombre.

 

Tipos de vacunas

Existen diferentes tipos de vacunas en función de la enfermedad contra la que se quiera luchar:

  • Viva, atenuada: Sarampión, paperas, rubéola…
  • Inactiva, muerta: Poliomelítis y Hepatitis A
  • Toxina inactiva (toxoide): Difteria, tétanos…
  • Subunitaria: Hepatitis B, Influenza…

 

¿Qué supone la existencia de las vacunas?

Según la OMS, la existencia de las vacunas evitan al año 3 millones de muertes, 2,5 infantiles. Lo cierto es que también la propia existencia de las vacunas ha producido, según Fernando Moraga-Llop, vicepresidente de la Asociación Española de Vacunología (AEV) para somospacientes.com que “las personas más jóvenes se olviden de estas enfermedades aparentemente erradicadas, sin pensar que las enfermedades nunca se olvidan de nosotros, y reemergerán, como ya ha sucedido, a la menor oportunidad. De ahí la importancia de continuar vacunándose”

 

¿De dónde proviene la palabra “vacuna”?

Etimológicamente, procede de vacca (vaca en latín) puesto que fue a través de las lecheras que las ordeñaban que Jenner se dio cuenta de que estas eran inmunes.  Se pensaba que contraían una variante menor de la viruela, a la que llamaban viruela vacuna.

 

 

¿Cuánto se tarda en desarrollar una vacuna?

Esta pregunta no tiene una respuesta contundente puesto que hay muchos factores que influyen. Según lavanguardia.com, bajo condiciones normales, el desarrollo de una vacuna puede llevar diez años. El desarrollo más rápido para una vacuna jamás conseguido fue la del ébola.

 

 

En el caso de la situación actual, en plena crisis por el coronavirus, se estima que la vacuna puede retrasarse entre un año y 18 meses gracias al esfuerzo y los recursos que se están dedicando a tal fin.

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