El móvil del futuro

16 de enero de 2019

Desde que los móviles irrumpieran en el gran consumo hace años, las mejores y modificaciones que ha sufrido han sido desproporcionadas con las mejoras de otros inventos. Hemos pasado de usar el teléfono móvil sólo para llamar a poder usarlo para hacer operaciones bancarias, comprar entradas, hacer videollamadas, monitorizar nuestra actividad física o guiarnos de viaje.

Los primeros móviles que se vendían eran grandes y pesados, lo que hacía un incordio el tener que llevarlos encima. Conforme la demanda aumentaba, se fueron haciendo mejoras, liberándolos de peso y haciéndolos estéticamente más bonitos y sobre todo con pantallas más grandes. Pasamos de una pantalla minúscula en el que poder visualizar el nombre y teléfono de la persona, a pantallas que nos permiten disfrutar en 4K de una película sin problemas.

Nadie se imagina poder estar sin móvil durante su día a día, ya sea para hablar con un familiar, para buscar una dirección, para chequear el correo y redes sociales o para hacer una reserva en un restaurante entre otras miles de funciones. El móvil se ha convertido en una extensión de nuestra persona.

Hemos pasado de querer móviles pequeños a volver a los móviles grandes, supeditando la comodidad a una pantalla mejor y baterías más duraderas (aunque haga falta cargarlo una vez al día mínimo). Por ello ya hay proyectos serios sobre pantallas plegables, para poder llevar en el bolsillo un móvil pequeño que no ocupe mucho pero con una gran pantalla cuando queramos utilizarla. 

En la velocidad también se ha mejorado y mucho. Podemos ver películas sin cortes y eso está relacionado con la velocidad de los móviles y de la tecnología que permite mayor tráfico de datos y a mayor velocidad.

Otra de las mejoras que se pretende hacer es la tecnología artificial. ¿Cuántos hemos preguntado a Siri si nos quería?, venga, no seáis tímidos. Actualmente la IA que se encuentra en los teléfonos es estándar, es decir, simplemente almacena datos y nos lo da cuando se los demandamos. ¿Pero qué pasaría si nuestro móvil aprendiese?. Seguramente cuando le digamos que tenemos hambre, nos dirá nuestro restaurante preferido (que habrá aprendido gracias a la geolocalización), cuando le preguntemos si nos quiere nos citará una frase de nuestra serie favorita o si gritamos ¡ayuda! Sepa exactamente a quién llamar. Esta tecnología es el Deep Learning y crea expectación y miedo a partes iguales. ¿Y si ese aprendizaje vaticinara lo que películas como Terminator trataba?. A lo mejor es muy exagerado….o no.

 

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