El peligro de la avispa asiática

18 de agosto de 2018

El pasado mes de julio se produjo la segunda muerte por picadura de avispa asiática, ¿cómo han llegado a España? 

Las avispas pueden ser muy molestas y con la llegada del calor y las altas temperaturas es más habitual verlas cuando estamos comiendo en una terraza, dando un paseo por el campo o tomando el sol en la piscina.

Aunque la función de la avispa común puede ser desconocida para la gente, al contrario de la que realizan las abejas, lo cierto es que su papel fundamental es el control de plagas. Aunque pensemos que solo nos pican y hacen avisperos en sitios insospechados que dan mas de un disgusto, las avispas se alimentan de pequeños insectos evitando el daño de cultivos y plantas.

El problema son otras variantes de avispa como la que ya ha llegado a nuestro país, la avispa asiática. Este insecto tiene como comida favorita a las abejas, lo que hace que descienda su ya mermada población, con las consecuencias nefastas que tendría eso para nuestro planeta.

La primera vez que se tuvo noticias de ella fue en el año 2004 en Burdeos, al llegar dentro de unos contenedores procedentes de China. A nuestro país llegó en el 2010, cuando se dio la voz de alarma al primer avistamiento. Ya es habitual verla por Galicia, Asturias o País Vasco. En esas comunidades se están llevando a cabo planes de contención y destrucción de avisperos. Su erradicación es muy complicada, ya que al ser una especie relativamente nueva, no existe aún “algo” que las atraiga y así tenderles una trampa. De momento, se aprovechan los meses de primavera para intentar acabar con las reinas y que no desarrollen nidos para pasar a una fase más agresiva en agosto y septiembre yendo a por las obreras.

Se estima que la avispa asiática invade a razón de 50 km al año. Tan solo en los últimos años se han destruido más de 8.000 nidos en el País Vasco, la comunidad más afectada. Estos nidos que pueden alcanzar el metro de alto y casi uno de diámetro, pueden encontrarse tanto en zonas agrícolas como en las ciudades: Árboles, falsos techos, paredes…cualquier sitio es válido para que asienten su colonia.

El veneno de las avispas asiáticas no es mortal para el ser humano, tan solo en los casos de personas alérgicas a la picadura de la avispa común. Las personas alérgicas a las picaduras de avispas tienen que tener mucho cuidado con esta especia invasora ya que su veneno es mucho más potente y rápido. En julio, dos personas fallecieron en Galicia a causa de sus picaduras. Ambas eran alérgicas y sufrieron una muerte casi instantánea al ser picadas por un numero indeterminado de avispas. Los dos fallecidos se encontraban desbrozando sus fincas cuando toparon con los nidos, ocultos entre bloques de hormigón.

En España el 3% de la población es alérgica a la picadura de abejas y avispas por lo que se recomienda en caso de picadura, acudir a un centro de salud lo más rápido posible.

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