Espionaje: espías y espiados

27 de diciembre de 2019

El espionaje es la investigación en la sombra que durante siglos ha influido en las más grandes situaciones sociopolíticas de la humanidad. ¿Sería el mundo que hoy conocemos el mismo si no hubiera existido el espionaje? La respuesta, si no rotunda, es prácticamente una obviedad: NO. Aquí algunos ejemploes de casos de espionaje, espías y espiados.

MARILYN MONROE

 

 

Diez años después de fallecer la actriz, Verónica Hamel compró su casa. Cuando comenzó la reforma descubrió un sistema de espionaje de uso exclusivo del FBI y la CIA. Esta revelación no hizo sino volver a abrir el debate de si Marilyn Monroe fue asesinada por alguien cercana al clan Kennedy.

 

JULIAN ASSANGE

 

 

Al caso Wikileaks le quedan por arrojar muchos titulares, y es que el caso de espionaje que rodea a Julian Assange está de plena actualidad. El juez español De la Mata interrogará al fundador de Wikileaks acerca del supuesto espionaje que una empresa española llevó a cabo sobre sus movimientos durante su estancia en la embajada de Ecuador y que, según algunas informaciones, se entregó a la CIA.

 

RICHARD NIXON

 

 

El 1 de marzo del año 1974 la sociedad estadounidense fue sacudida por una noticia política. Siete de los más estrechos colaboradores del presidente republicano Richard Nixon durante su primer mandato fueron encausados por su responsabilidad en el caso Watergate. El escándalo había saltado a finales de 1972, cuando cinco presuntos ladrones fueron detenidos en el complejo Watergate, sede de las oficinas del comité electoral del Partido Demócrata. El trabajo de dos periodistas del Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, destapó que en realidad se trataba de un caso de espionaje político y conspiración para hundir la campaña demócrata orquestado desde el entorno presidencial. Entre los encausados el 1 de marzo se encontraba el ex secretario de Justicia del primer gobierno Nixon y encargado de su campaña de reelección, John Mitchell.

 

ANATOLI SHARANSKI

 

El 11 de febrero de 1986 tenía lugar una iniciativa insólita: en el puente de Glienick de Berlín se llevó a cabo un intercambio de espías prisioneros entre el bloque occidental y el soviético. Uno de los liberados fue el activista soviético pro-derechos humanos Anatoli Sharanski, que había luchado por mejorar la situación de los judíos soviéticos que querían emigrar a Israel desde que en 1973 él mismo solicitó permiso de emigración y fue duramente represaliado. En 1978 fue condenado por delitos de traición y espionaje a tres años de prisión y diez de trabajos forzados. Tras intensas campañas mediáticas en Occidente, el deshielo de la Guerra Fría tras el acceso de Gorbachov al poder permitió que fuese liberado. Desde entonces vive en Israel, donde adoptó el nombre hebreo de Natán, y se ha dedicado a la política, habiendo sido ministro en varios gobiernos.

 

EL CASO DE LOS ROSENBERG

 

 

El 19 de junio de 1953, en la prisión de Sing Sing (Nueva York), poco después de las ocho de la tarde, se ejecutó la sentencia de morir en la silla eléctrica que pesaba sobre el matrimonio formado por Julius y Ethel Rosenberg. Ambos fueron acusados de conspiración para espiar a favor de la Unión Soviética en un juicio que comenzó en marzo de 1951. Su detención fue consecuencia de las investigaciones desarrolladas por el FBI sobre espionaje soviético en Los Álamos (Nuevo México), durante los experimentos que permitieron el desarrollo de la bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial. El matrimonio fue hallado culpable y condenado a muerte, aunque las evidencias eran especialmente débiles en el caso de Ethel. Durante los dos años siguientes su abogado defensor, Emanuel Bloch, desplegó una actividad titánica para lograr el indulto para sus clientes, aunque todo fue en vano. El caso Rosenberg sigue siendo hoy en día fuente de polémica en EE.UU.

 

ALFRED DREYFUS

 

 

A las 19:30 del 22 de diciembre de 1894, el consejo de guerra permanente del gobierno militar de París leía públicamente su sentencia en el juicio al capitán del Estado Mayor francés Alfred Dreyfus por espionaje y alta traición. El encausado fue declarado culpable. Se declaraba así que el acusado había facilitado al Imperio Alemán, el mayor enemigo de la República Francesa a finales del siglo XIX, información excepcionalmente valiosa. El condenado fue degradado y deportado a la prisión de la Isla del Diablo, en la Guayana Francesa. La oleada de controversia y protesta que levantó el caso sacudió los cimientos de la sociedad francesa. En 1906 se demostró que la condena había sido injusta y Dreyfus fue rehabilitado.

 

MATA HARI

 

Mata Hari fue una bailarina holandesa y espía de la Primera Guerra Mundial. Fue acusada por Francia por espionaje a favor de Alemania. La espía más famosa de todos tiempos nació en Leeuwarden, Holanda, el 7 de agosto de 1876. Murió el 15 de octubre de 1917 cerca de París, fusilada por las autoridades francesas. Se especializó en bailes eróticos y, además de bailarina, también se convirtió en una de las cortesanas más cotizadas de su tiempo. El nivel de vida que llegó a tener, poco a poco se iba difuminando. Muchos creen que, para mantenerlo, tuvo que recurrir con más frecuencia a ejercer de cortesana. Entre sus amantes se encontraban hombres poderosos de la época, como ministros, militares y empresarios. En 1914, estalló la Primera Guerra Mundial. Ella se encontraba en Berlín en ese momento. Se dice que allí se reunió con el jefe del espionaje alemán, Eugen Kraemer, que le ofreció pasar información de los franceses a cambio de una importante suma de dinero. Tras su regreso a Francia, el 13 de febrero de 1917, Mata Hari fue arrestada por las autoridades francesas. Se le acusó de espionaje para los alemanes. El 15 de octubre de 1917 fue fusilada en Vincennes, una localidad cercana a París con 41 años. Nadie reclamó su cuerpo.

 

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