Historia de la educación en España

6 de noviembre de 2018

La educación en nuestro país ha cambiado mucho desde aquellos tiempos del tintero y la pluma.  
Desde la época medieval hasta siglo SXIX en España la educación estuvo en manos de la Iglesia, sin un sistema de escolarización. Los hijos de familias acomodadas y con títulos nobiliarios tenían acceso a la educación. Además, en algunas localidades (pocas) los párrocos enseñaban a leer a los niños.
España estaba a la cola de Europa, con unas tasas de analfabetismos brutales que hizo al gobierno de la época intervenir y revertir la situación.

No fue hasta 1857 cuando se promulgó la primera Ley de Instrucción Pública (Ley Moyano) estableciendo que la enseñanza podía ser pública o privada, siendo el Gobierno el director de la enseñanza pública e interventor en la privada para asegurar su formalidad académica. Con esta ley se implementan los grandes principios del moderantismo histórico como la gratuidad relativa para enseñanza primera, secularización o centralización. Además, el gobierno se comprometió a cubrir el mantenimiento de las escuelas públicas y subvencionar a los pueblos pequeños para que sus niños y niñas pudiera recibir la educación primaria. Los libros de texto eran iguales en todas las provincias y los maestros debían pasar una serie de exámenes para certificar sus conocimientos.

La educación quedó dividida en tres períodos: primero, segundo y tercero.
– Primero: Seis años de duración. Obligatoria para niños y niñas, aunque los programas variaban. Mientras que a los niños se les enseñaba Geometría, Física o Agricultura, para las niñas las asignaturas comprendían Labores Domésticas o Dibujo.
– Segundo (Bachillerato): Seis años de duración con una prueba final. Se impartía en centros tanto públicos como privados y las materias estaban reguladas por el Gobierno.
– Tercera (Universidad): Sólo podía cursarse en centros públicos con profesores nombrados por el gobierno.

Esta ley estuvo vigente hasta 1970 con pequeños cambios en momentos clave de nuestro país como la I y II República. Uno de esos cambios acaecidos durante la I República fue la fundación de la Institución Libre de Enseñanza dónde se estableció una enseñanza privada laica además de basarse en el método socrático en el que el alumno era el protagonista de su aprendizaje. Con la Guerra Civil se volvieron a las pautas marcadas por la Ley Moyano en su origen.

Durante los años de dictadura la escuela fue utilizada para formar el “espíritu nacional” impartiendo ideología falangista, nacional y católica. Para ello, Franco dejó la dirección de la educación en manos de la Iglesia, haciendo una limpia en el cuerpo docente, así como en el material didáctico que contradijera las ideas del régimen.
Se garantizó una educación primaria, siempre separada por géneros, con las bases del franquismo como materia de estudio principal. Tras esta etapa básica se pasaba a la secundaria donde se aprendería a leer y escribir, reglas básicas de matemáticas y al estudio de la Historia de España desde el punto de vista del generalísimo.

Tras la IIGM, la necesidad de gente con conocimientos tecnológicos hizo al gobierno de Franco tener que modificar la ley. Por ello, en 1970 se promulgó la Ley general de Educación (Ley de Villar Palasí). Con esta nueva ley, se unificaba la línea de escuela y de colegio, diferenciadas por el status económico de las familias. La enseñanza obligatoria y gratuita llegaba hasta los 14 años comprendidos en la Educación General Básica (E.G.B). Tras esta primera etapa tocaba Bachillerato Unificado Polivalente (B.U.P.) y Formación Profesional (F.P.). En caso de querer acceder a la universidad, era obligatorio realizar el Curso de Orientación Universitaria (C.O.U.) y pasar una prueba de acceso.

Tras la muerte de Franco la necesidad de un cambio en la educación era patente llegando en 1990 la Ley de Ordenación General del Sistema Educativo (LOGSE). Con ella, se amplió la edad obligatoria hasta los 16 años.

Además, se añadieron asignaturas de carácter humanista instaurando un principio democrático de igualdad. Se quería impulsar el desarrollo integral de la persona por lo que forma de enseñanza cambió, haciendo al alumno responsable de su aprendizaje con sus tiempos. El problema de este cambio legislativo supuso un cambio importante en la forma de enseñar de los docentes, para el cual no recibieron. A esto se le sumó que los centros educativos tampoco fueron equipados con las herramientas que requería esta forma de autoaprendizaje.

Todos los problemas que trajo la LOGSE se intentaron paliar en 2006 con una nueva ley educativa (aún vigente), la LOE. La inclusión en nuestras vidas de las nuevas tecnologías y el abaratamiento de los equipos tecnológicos como pizarras interactivas, tablets o chromebooks está haciendo que poco a poco, los principios que se plantearon en la LOGSE y refrendados en la LOE se vayan aplicando.

 

Contenido relacionado