La historia detrás del mito: El « arca perdida »

17 de febrero de 2015

¿Qué hay de verdad en la historia del arca perdida que Spielberg llevó al cine de la mano de Harrison Ford? ¿Existió de verdad o es pura ficción?
Aproximadamente en el año 1225, el obispo de la ciudad belga de Florennes solicitó a un artesano la elaboración de un precioso arcón para salvaguardar los restos de San Timoteo, San Apolinar, San Mauro y San Juan el Bautista.
Sin embargo, con la llegada de la Revolución francesa, la disolución del monasterio provocó que el arca fuera adquirida por el duque de Beaufort-Spontin, quién se lo llevó a la República Checa. Allí permaneció hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando los soviéticos llegaron con ganas de recabar un botín. Así pues, deportaron al cuarto duque de Beaufort-Spontin, no sin que antes éste escondiera el arca.
En 1984 un miembro de la familia del duque desveló al norteamericano Danny Douglas el secreto. Ambos se decidieron a recuperar el relicario. Una vez en el país, Douglas ofreció 500.000 dólares a las autoridades a cambio de un permiso de excavación, pero el jefe de la policía secreta de la región se propuso conseguir el misterioso objeto, así que utilizó todos los medios a su alcance enviando a agentes secretos y hasta planeando enviar a una mujer para seducir a Douglas y descubrir su secreto.
El policía fue declarado héroe nacional cuando se adelantó al norteamericano y descubrió el paradero de la reliquia el 5 de noviembre de 1985. No fue hasta 2003 que el gobierno checo reconoció a Danny Douglas su participación en el descubrimiento.

Fuente: ABC

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