Las cinco pandemias más mortíferas de la Historia

4 de septiembre de 2018

Desde que el mundo existe, los virus han resistido y mutado el paso de los siglos. Muchos de ellos han sido los culpables de millones de muertes a lo largo de los tiempos y en todos los continentes.
Es tal la fortaleza de los virus, que muchos de ellos aunque se creían erradicados, han vuelto mutados con más fuerza que nunca.

El VIH o el SIDA es la quinta pandemia más importante de la historia moderna. Existe oficialmente como enfermedad desde 1981, cuando tras el estudio de cinco casos de personas con mismos síntomas, dieron con la devastadora conclusión. Esta enfermedad provoca que el sistema inmunológico funcione de manera deficiente, haciendo al cuerpo vulnerable a numerosas infecciones que son las que acaban con la persona. Actualmente no tiene cura, a pesar de que existan tratamientos que hacen que el virus se considere «indetectable» y mejoren la calidad de vida de las personas. Un individuo portador de este virus no tiene por qué desarrollar la enfermedad en un período corto de tiempo aunque sí lo hará a la larga sin el control pertinente. Se contagia a través de mucosas como semen, secreciones vaginales, sangre o leche materna del portador del virus. Actualmente ha acabado con más de 25 millones de personas en todo el mundo. Recientemente se han desarrollado tratamientos preventivos, como el PreP, para colectivos de riesgo que consiguen reducir las infecciones en más de un 90% si se administra de la manera adecuada. En algunos países como Reino Unido o Estados Unidos, este tratamiento preventivo está ya aprobado y se suministra, en España aún no.

La cuarta pandemia más mortífera data de la Edad Media. La peste negra o bubónica está causada por la bacteria Yersinia pestis. Se propaga a través de pequeños parásitos como las pulgas de las ratas. Su origen podría estar en Asia central, llegando a Europa a través de la ruta de Crimea. Asoló el continente europeo durante el siglo XIV causando más de 75 millones de muertes en muy poco tiempo.

Entre 1918 y 1920 se dio una de las peores pandemias de la Historia. La gripe española mermó la población mundial un 6%, siendo la causante de casi 100 millones de muertes de personas. Ningún país se atrevía a hablar sobre esta enfermedad con miles de infectados y muertos cada día. En cambio España fue un ejemplo de libertad de expresión dando a conocer a sus ciudadanos y al mundo lo que estaba ocurriendo. Por ello esta terrible enfermedad tendrá siempre el nombre de gripe española.

Unas marcas rojizas en la piel eran el detonando del sarampión, enfermedad que causó 200 millones de muertes. A las manchas rojizas de la piel hay que añadir fiebres altas y malestar general, síntomas externos de la inflamación pulmonar y de las meninges que acaba con la vida de la mayoría de los enfermos. Esta enfermedad que lleva más de 3000 años en el planeta, actualmente se considera erradicada gracias a las vacunas.

La mayor pandemia de nuestra historia es la viruela con más de 300 millones de muertes por su culpa. Además, aquellas personas que sobreviven lo harán con marcas imborrables en su piel por las pústulas que aparecen en todo el cuerpo. La fiebre alta y la deshidratación es la causa principal por la que se acaba falleciendo. En sus primeros años de conocimiento, tan sólo el 25% de los infectados lograba superar la enfermedad. Actualmente esta enfermedad está erradicada aunque se sigue muy de cerca las muestras de virus guardados en laboratorios.

 

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