¿Por qué desaparecieron los Templarios? La maldición de Jacques de Molay

14 de septiembre de 2018

Jacques de Molay fue un noble francés y el último Gran Maestre de la Orden del Temple desde que se fundó en 1118. Fue el gran reformador de la orden, gobernándola desde 1292 hasta 1314. 

La Orden de los Pobres Caballeros de Cristo y del Templo de Salomón, también conocida como la Orden del Temple, fue una poderosa orden militar cristiana de la Edad Media. Estuvo durante más de dos siglos en funcionamiento. Aunque su misión original era la de proteger a los peregrinos cristianos en su camino hacia la Tierra Santa durante las Cruzadas, pronto se transformó en un nuevo ejército al servicio de la Iglesia, siendo la fuerza de avance en las batallas clave de las Cruzadas. En 1177 durante la Batalla de Montgisard, 500 caballeros templarios ayudaron a derrotar al ejército de Saladino, compuesto por más de 25.000 soldados. 

Aprobada oficialmente por la Iglesia católica en 1129, creció rápidamente en poder y miembros hasta convertirse en una institución venerada y odiada a partes iguales. La orden fue una de las primeras formas de préstamos monetarios que existieron, creando redes financieras y un sistema de préstamos que les enriqueció rápidamente. Además, se les encomendó la custodia de muchos objetos sagrados para que estuvieran protegidos de incursiones enemigas. La vertiente económica de los templarios fue una de las principales causas que la llevaron a su desaparición.

Jacques de Molay se unió a los Caballeros Templarios en 1265. Tras casi 30 años siendo un Templario, se convirtió en el Gran Maestre. Durante su mandato, el poder de los templarios creció aún más, lo que fue el principio del fin. 

En sus primeros años al frente de la Orden, organizó múltiples expediciones contra los musulmanes y logró entrar en Jerusalén derrotando al Sultán de Egipto, Malej Nace. Su gran derrota personal vino en 1300 cuando fue derrotado al intentar recuperar la ciudad de Tartus, en la costa de Siria.

En 1307 el rey francés Felipe IV, harto de la dependencia económica que tenía hacia la orden por la gran suma de dinero que debía, decidió acabar con ellos. Se reunió con el papa Clemente V para emitir una bula papal por la cual se encomienda a todos los reyes cristianos de Europa, a detener a todos los caballeros templarios. Transcurrió poco tiempo hasta que la gran mayoría de los templarios fueran arrestados, torturados y quemados en la hoguera, acusados de herejía y sacrilegio entre otros motivos. En 1314, Jacques de Molay fue arrestado. Tras un intento fallido de fusión y sumisión de la orden al Rey Felipe IV, el Papa Clemente V presionado por el monarca francés, disuelve la orden. Jacques De Molay fue torturado durante días bajo la acusación de sacrilegio y herejía. A pesar de declararse culpable en un primer momento, se retractó más tarde.
En 1314, De Molay, último Gran Maestre de la Orden del Temple fue quemado vivo frente a la Catedral de Notre Dame, no sin antes lanzar una maldición:
“¡Pagarás por la sangre de los inocentes, Felipe, rey blasfemo! ¡Y tú, Clemente, traidor a tu Iglesia! ¡Dios vengará nuestra muerte, y ambos estaréis muertos antes de un año!”.

En el plazo de un año, el papa Clemente V falleció. Meses más tarde lo hizo Felipe IV por un accidente de caza y su consejero real Guillermo de Nogaret envenenado.

Si quieres saber todo sobre los Templarios no te pierdas el lunes 24 de septiembre a las 22h el estreno de Territorio Templario, patrocinado por la Diputación de Castellón.

 

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