Una fiesta que acabó en tragedia

21 de enero de 2014

Sábado, 15 de noviembre de 1924. El lujoso yate del magnate William Randolph Hearst espera en el embarcadero a que los ilustres invitados a una fiesta de cumpleaños suban a bordo. El homenajeado es el productor Thomas Harper Ince, uno de los pioneros del western quien, debido a sus compromisos laborales, llega un día más tarde, cuando la fiesta está en pleno apogeo. Dos de los invitados, Charles Chaplin y Marion Davies, coquetean. Y alguien se lleva un disparo…

William Randolph Hearst era uno de los hombres más poderosos de Estados Unidos. Político, empresario, editor y publicista, llegó a poseer hasta 28 periódicos. Promotor de la prensa amarilla y manipulador mediático, suya fue la “idea” de que Estados Unidos declarara la guerra a España en 1898. Su vida fue tan intensa, y plagada de tantos escándalos y anécdotas, que Orson Welles no encontró mejor material para su película Ciudadano Kane, considerada la mejor de la historia del cine.

La vida de Hearst giraba alrededor de su amante, la aspirante a actriz Marion Davies. Para ella creó una productora: así podía ser la estrella de todas las películas. Sin embargo, Hearst sospechaba que Davies se veía con Charles Chaplin, y decidió comprobarlo con sus propios ojos. Chaplin y Davies fueron dos de los invitados a la fiesta en honor a Thomas Ince, y parece ser que estaban acompañados de otros productores, escritores, actrices y dos personajes clave: el Dr. Goodman, un médico que no ejercía porque trabajaba de productor para Hearst, y Lonella Parsons, una de las periodistas más cotizadas de la prensa sensacionalista.

Distintas versiones para una misma noticia

Existen varias versiones sobre lo ocurrió en esa fiesta. En la versión oficial, Ince empezó a encontrarse mal a bordo del yate y fue trasladado a un hospital; poco después, moriría en su casa, el 19 de noviembre. Su certificado de muerte lo firmó el Dr. Goodman, y Parsons fue la encargada de difundir la historia. En las versiones alternativas, Ince recibió un disparo en la cabeza que iba dirigido a Chaplin, a quien Hearst había pillado “in fraganti” con su amante. Hay quienes dicen que Hearst confundió a Ince con Chaplin porque éste llevaba su sombrero; otros aseguran que hubo una pelea y la bala perdida alcanzó a Ince por error. Sea como fuere, Hearst se las ingenió para que todos sus medios dieran la noticia como un accidente. Sin embargo, la muerte de Thomas Ince sigue siendo, aún hoy, uno de los misterios de Hollywood e incluso fue objeto de una película de Peter Bogdanovich, El maullido del gato (2001).

La periodista Helena Resano cuenta en este vídeo cómo fue la fiesta.

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