UNA FIESTA CON HISTORIA

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46 a.C.

CLEOPATRA EN ROMA

Julio César y Pompeyo se enfrentaban por el poder de Roma, lo que provocó una guerra civil, que finalmente venció Julio César. Pompeyo se dirigió a Egipto en busca de ayuda, pero cuál fue la sorpresa que los seguidores de Ptolomeo, rey de Egipto, le asesinaron al desembarcar en Alejandría. Cuatro días después, César llegó a Egipto y vio lo sucedido. Deseaba mantener la paz y solicitó reunirse con Ptolomeo y Cleopatra para alcanzar un acuerdo. La reina no confiaba en su hermano y necesitaba la protección de César. Así que a escondidas y al anochecer, llegó hasta él, y este quedó fascinado por su encanto e inteligencia. Pero esto no le gustó nada a su hermano Ptolomeo.

Hasta oídos de Julio César llegaron los planes de conspiración contra él por parte de Poteinos, y ordenó que lo ejecutaran. Perdonó la vida a Ptolomeo y le dejó salir de la ciudad, reuniéndose con Arsinoe, su hermana, quien había logrado escapar y lideraba un ejército egipcio contra César. Ambos finalmente fueron vencidos en una dura batalla. Ahora Cleopatra, con 22 años, reinaba junto a su hermano Ptolomeo XV Filópator (de sólo 11 años) y se sentía más segura bajo la protección y el amor de César, quien en el año 46 a.C. regresó a Roma triunfante por su victoria. Tras él, llegó Cleopatra pretendiendo un tratado de paz entre Egipto y Roma, llevando consigo a Ptolomeo XVI Cesarión, hijo de César, y a su hermano Ptolomeo XV. No obstante, la relación entre Julio César y Cleopatra no agradó en Roma, sobre todo por la posibilidad de que en el futuro el hijo de ambos pudiera gobernar.