UNA FIESTA CON HISTORIA

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331 a.C.

FIESTA PERSÉPOLIS

En el 331 a.c., en su campaña de conquista de Oriente, Alejandro Magno tras haber tomado la impresionante ciudad de Persepolis, decidió celebrarlo con sus hombres a lo grande, primero saqueándola y después con una gran fiesta que acabo de forma inesperada.

Esta fiesta supuso la destrucción de Persepolis, además desaparecieron elementos clave para poder reconstruir la antigua y gloriosa civilización persa; la pérdida en riqueza cultural nunca ha sido saldada.

Esta acción podría tratarse de un acto de venganza por parte de Alejandro Magno, por la destrucción de los templos griegos durante las Guerras Médicas. No se sabe muy bien quien empezó el incendio durante la fiesta en la que Alejandro y sus hombres, embriagados por el alcohol, celebraban la victoria. Por un lado, se cree que fue el propio Alejandro, por otro; una cortesana ateniense llamada Thais, seguidora del ejército desde sus inicios, que comenzó a incitar a los hombres a vengar el ultraje cometido por los persas en su invasión de Grecia. Thais fue la primera en encender el Salón del palacio de Jerjes, Alejandro y sus hombres la imitaron y las llamas muy pronto alcanzaron el techo de madera de cedro, haciendo incontrolable el incendio, provocando la perdición de la ciudad en breve tiempo.