PERFILES

Alejandro Magno

Alejandro Magno fue el militar por excelencia: la referencia que posteriores generaciones de generales y conquistadores tomaron como guía. Sus hazañas, así como su corta vida de 32 años, fueron épicas, aunque también pasaron por épocas oscuras. Alejandro III de Macedonia reinó durante 13 años y los escritores e historiadores han plasmado acerca de él una vida de película. ¿Quién fue el poderoso Alejandro Magno?

Las fuentes de la Antigüedad que existen sobre la vida de Alejandro Magno son escasas y son la base de los estudios que se han realizado sobre su figura:

  • Diodoro Sículo, historiador del siglo I a. C. que dedicó un volumen de su Biblioteca histórica a la vida de Alejandro.
  • Plutarco, historiador griego del siglo I d. C., escribió una biografía de Alejandro Magno en sus Vidas Paralelas.
  • Quinto Curcio Rufo, rétor e historiador romano del siglo I d. C. escribió una Historia de Alejandro Magno.
  • Flavio Arriano, filósofo e historiador griego del siglo II d. C., escribió su Anábasis de Alejandro Magno, uno de los escritos fundamentales sobre el rey.

 

 

PRIMEROS AÑOS Y EDUCACIÓN

Alejandro Magno nació en Pela (Grecia), hijo y sucesor de Olimpia de Epiro y Filipo II de Macedonia. Aunque lo cierto es que a este respecto existen dudas ya que Filipo, tras un sueño, acusó a su esposa de adulterio.

Hay varias leyendas en torno a su infancia. Una de las más conocidas es la que cuenta cómo Filipo compró un caballo al que nadie conseguía domesticar ni montar y, siendo Alejandro aun niño, se percató de que el caballo se asustaba de su propia sombra, por lo que lo montó dirigiéndolo de cara al sol y así consiguió domarlo. El caballo se llamaría Bucentáuro y tras lo sucedido su padre le dijo: «Búscate otro reino, hijo, pues Macedonia no es lo suficientemente grande para ti». El caballo le acompaño a lo largo de sus batallas.

Parece ser que Alejandro era de baja estatura (1,60 m) y físicamente agraciado. Se conoce que tenía el hábito de inclinar algo la cabeza hacia el lado derecho. Parece ser que era zurdo pues antes de cada batalla lanzaba un dardo hacia el cielo y en algunas de sus esculturas porta objetos con la zurda, por lo que se tiende a pensar que así era.

Alejandro tuvo una educación aristocrática en la corte. Tal y como era costumbre en la nobleza macedonia, la educación militar y física era un pilar básico. Además, su madre Olimpia decidió que si primer educador fuese Leónidas, que le inculcó en la educación física casi de manera exclusiva.

 

REINADO

El padre de Alejandro, Filipo, contrajo matrimonio de nuevo, lo que provocó que su derecho al trono peligrase y este hecho enemistó a ambos.

Finalmente. Filipo, murió asesinado en el año 336 a. C. y Alejandro se aseguró de que no quedara vivo ningún heredero que pudiese reclamar el trono. Así, se convirtió en rey de Macedonia a los 20 años de edad. ​ Aunque en realidad, su acceso al trono no fue fácil, ya que tuvo una fuerte oposición por parte de algunas Polis griegas que se alzaron en armas en su contra.

 

 

Tras acceder al trono, Macedonia era ya, gracias a Filipo, un poderoso Estado militar con un potente ejército y ya dominaba a Grecia en cierta forma. Todas sus biografías coinciden en que pese a lo agitado de su momento de acceso al trono, en poco tiempo logró poner la situación bajo control.

Reinó 13 años, y durante este tiempo su Imperio se extendió desde Grecia hasta el valle del Indo por el Este y hasta Egipto por el Oeste, donde fundó la ciudad de Alejandría. Fundador prolífico de ciudades, Alejandría sería la más famosa de todas las Alejandrías fundadas por el también faraón Alejandro. De las setenta ciudades que fundó, cincuenta de ellas llevaban su nombre.

Sus reinados fueron los siguientes:

  • Rey de Macedonia (336 a. C. a 323 a. C.)
  • Hegemón de Grecia (336 a. C. a 323 a. C.)
  • Faraón de Egipto (332 a. C. a 323 a. C.)
  • Rey de Media y Persia (330 a. C. a 323 a. C.)

Durante su ruta para perseguir a Bessos llegó a Sogdiana y Bactriana, donde entabló una relación de confianza con el sátrapa persa Artabazo II, con cuya hija, la princesa Roxana, se casó. Estrechó lazos con la aristocracia local, integró a varios miles de iranios en el ejército y esta sería su compañía a partir de ahí en las campañas sucesivas. Además, asumió el hábito de la genuflexión ante sí (proskynesis). Algo que los griegos detestaban porque lo asumían como un acto humillante.

Su objetivo principal como rey, fue siempre la conquista del Imperio Persa, iniciando así una gran contienda en el año 334 a.C. 40.000 hombres lucharon en la conquista, que finalmente alcanzó cuatro años después, convirtiéndose en Rey de Media y Persia.

En poco más de 10 años, Alejandro Magno había creado, tras la estela de su padre, uno de los imperios más grandes y poderosos del mundo antiguo. Además, unió las culturas griegas y persas bajo una misma lengua, moneda y comercio.

 

 

ÚLTIMOS AÑOS

En sus últimos años, Alejandro Magno siguió tratando de conquistar y unificar territorios. Conocida es la contienda en la que su ejército, tras 18.000 kilómetros, totalmente exhaustos, se negaron a continuar, y Alejandro no tuvo más opción que volver tras lo recorrido.

Alejandro Magno falleció un mes antes de cumplir 33 años, en el 323 a. C. Según el profesor Peter Green, profesor emérito de la Universidad de Austin (Texas) “si nos preguntamos qué fue lo que le mató, disponemos de todo un conjunto de respuestas de las que tirar, y es posible que se tratase de una conjunción de todas ellas. Nunca superó del todo la terrible herida de flecha que recibió en la India, que casi le mató. Además, está la malaria endémica o cualquiera que fuese la enfermedad que tuvo en sus últimos días”.

Tras su muerte, su vasto imperio nunca volvió a permanecer unificado. Ptolomeo, uno de sus sucesores, enterró su cadáver en Alejandría, hacia donde peregrinaron significativos personajes como Octavio Augusto y Julio Cesar.