PERFILES

Federico García Lorca

Federico García Lorca fue un poeta y dramaturgo español. Perteneciente a la Generación del 27, fue uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX en España.

García Lorca nació el 5 de junio de 1898 en Fuente Vaqueros (Granada). Murió hacia el 18 de agosto de 1936, fusilado por el régimen franquista en el camino de Víznar a Alfacar (Granada).

PRIMEROS PASOS

Federico García Lorca, hijo de Federico Rodríguez y Vicenta Lorca, fue el mayor de cuatro hermanos. Se crio con toda su familia en Fuente Vaqueros y en otro pueblo de la vega granadina.

En torno a 1908 se mudó a Almería para iniciar bachillerato hasta que, en 1909, se trasladó a Granada con toda su familia. Allí terminó sus estudios en el Colegio del Sagrado Corazón de Jesús.

En 1915, García Lorca se matriculó en la Universidad de Granada. Allí estudió Filosofía y Letras y Derecho. Poco tiempo después empezó a interesarse por la literatura y comenzó a escribir sus primeros textos.

Durante sus años como estudiante viajó por toda España su profesor de literatura, Domínguez Berrueta, y más compañeros. En estos viajes conoció a quienes después serían importantes personalidades de la cultura y la educación de nuestro país como Antonio Machado o Miguel de Unamuno.

 

RESIDENCIA DE ESTUDIANTES DE MADRID

En 1919, el joven poeta convenció a su familia para que le dejasen trasladarse a Madrid y continuar con sus estudios. Fue Fernando de los Ríos quien lo convenció finalmente, llegando Federico en la primavera de ese año a la capital.

Durante los años que Federico pasó por la Residencia de Estudiantes, entre 1919 y 1926, conoció a muchos de los que se convertirían después en grandes artistas e intelectuales del siglo XX. Entre ellos, destacaban el cineasta Luis Buñuel, el escritor Rafael Alberti o el artista Salvador Dalí. También conoció a Juan Ramón Jiménez, quien fuera después su mentor en la poesía.

En este periodo, la producción artística del granadino comenzó a despegar verdaderamente. No todo fueron éxitos en sus inicios. Su primer gran fracaso fue en el estreno de la obra de teatro El maleficio de la mariposa. 

En los años posteriores, Federico García Lorca, ya empezaba a despuntar. Numerosas publicaciones de la época elogiaban el estilo del de Fuente Vaqueros.

Uno de los viajes que realizó en este periodo fue a Cadaqués a la casa de Salvador Dalí. La Semana Santa de 1925 fue un punto de inflexión para los dos artistas. Esa, y una nueva visita en 1927, tuvieron una gran repercusión en la carrera de los dos amigos.

Muchos son los que creen que entre ambos artistas existió una relación más allá de la amistad. Sin embargo, algo que sí se puede asegurar es la influencia que Lorca tuvo en la obra de Dalí y viceversa. Tanto es así que expertos hablan de una etapa “daliniana” en la obra del granadino, y de “lorquiana” en la del catalán. De esta época es Oda a Salvador Dalí.

 

 

LA GENERACIÓN DEL 27

La producción literaria de Federico García Lorca se enmarca en la llamada Generación del 27. Autores pertenecientes a este grupo son también Rafael Alberti, Gerardo Diego o Dámaso Alonso.

El nombre del grupo viene dado por un homenaje a Luis de Góngora que tuvo lugar en Sevilla en diciembre de 1927. A ese homenaje que se dio en el Ateneo de la capital andaluza se presentaron los escritores que hoy se encuadran dentro de la Generación.

Considerada un movimiento literario, la Generación del 27 se caracterizaba por la fusión de la tradición con las vanguardias de principios del siglo XX, especialmente el surrealismo. Federico García Lorca fue uno de sus máximos exponentes.

  

SUS VIAJES

Convertido ya en un poeta consagrado, alcanzó la madurez en su literatura en torno a 1927 con obras como Canciones o Primer romancero gitano.

Tras una mala época personal, Lorca decidió viajar a Nueva York en 1929 con Fernando de los Ríos. Lo vio como una vía de escape y una oportunidad para renovarse. Esta experiencia fue “una de las más útiles de su vida”, tal y como él mismo aseguró en una de sus cartas. De este viaje surgió Poeta en Nueva York (1929-1930).

Un año más tarde viajó hasta La Habana, donde estuvo viviendo unos meses. En ese periodo, el poeta y dramaturgo exploró los lados más encantadores de la Isla. Contrariamente de lo que le sucediera en la Gran Manzana, en Cuba Lorca se reencontró con la felicidad.

Antes de sus siguientes viajes, Federico estuvo en España. Con el inicio de la Segunda República en abril de 1931, nació una renovación cultural. Entusiasmado, durante este periodo dirigió la compañía de teatro ambulante La Barraca.

Con la compañía recorrió numerosos lugares de la geografía española. Sin embargo, con el estallido de la Guerra Civil en 1936, La Barraca tuvo que echar el freno.

Antes de que eso ocurriera, en 1933 Federico viajó a Buenos Aires y Montevideo. Allí, dirigió una de sus obras más famosa, Bodas de sangre, y otras como Mariana Pineda La zapatera prodigiosa.

  

REGRESO A ESPAÑA. FUSILAMIENTO

Seis meses después, regresó a España. Durante esos años, Lorca terminó algunas de sus obras maestras: Yerma y La casa de Bernarda Alba. Además, continuó con su labor en La Barraca.

El periodo de renovación cultural de estos años, al que tanto contribuyó el granadino, pronto se vio recortado. Su firme creencia en el teatro como arma de acción social se vio reflejada en una de las representaciones de Yerma. No obstante, mientras esto ocurría, la prensa de derechas criticó la obra tildándola de “pornográfica”.

El aire que se respiraba en Madrid durante estos años estaba contaminado por la cada vez más creciente intolerancia. Esta situación hizo que la ciudadanía se polarizara más.

A pesar de que resistió la insistencia de sus amigos para que se afiliara al Partido Comunista Español, Lorca fue un personaje incómodo para la derecha fascista. Sus amistades, sus declaraciones a favor de la libertad del individuo y la injusticia social le pusieron en el punto de mira.

El estallido de la Guerra Civil era inminente. Conocedor de ello, Lorca huyó a Huerta de San Vicente, Granada, días antes para estar junto a su familia. A mediados de agosto, se alojó en la casa de la familia Rosales, en el centro de Granada

Federico García Lorca fue detenido en esa casa el 16 de agosto de 1936. Se cree que su arresto fue “una operación de envergadura”, tal y como asegura su biógrafa, Ian Gibson.

Los cargos de los que se le acusaba fueron “ser espía de los rusos, haber sido secretario del socialista Fernando de los Ríos y ser homosexual”, tal y como aparece en la biografía de Gibson. Ni los hermanos Rosales, falangistas, ni Manuel de Falla, pudieron liberar a Federico García Lorca.

En torno al 18 de agosto de 1936, el poeta y dramaturgo granadino fue fusilado por el régimen falangista en el camino entre Víznar y Alfacar. Acabaron con su vida, pero no con su obra. La figura de Federico García Lorca sigue siendo inmortal.