PERFILES

Isaac Peral

Isaac Peral fue un marino, militar y científico, teniente de navío de la Armada e inventor del primer submarino torpedero.

Nació en Cartagena el 1 de junio de 1851. Murió el 22 de mayo de 1895 en Berlín cuando surgieron complicaciones tras la operación de un cáncer. Sus restos descansan en el cementerio de Los Remedios en su ciudad natal, Cartagena.

PRIMEROS AÑOS

Nacido en el seno de una familia militar, su padre sirvió y sus hermanos también estuvieron en la Armada. El 1 de julio de 1865 ingresó en el Colegio Naval Militar de San Fernando, centrándose en aritmética, geometría y álgebra. Además destacaba en otras materias de náutica, construcción naval, pilotaje o astronomía entre otras asignaturas.

Durante sus primeros años estuvo en varias corbetas y fragatas como Villa de Bilbao, Santa María o Almansa, recorriendo varios puertos españoles e internacionales. Durante uno de sus destinos en Filipinas cayó enfermo cuando un barbero le cortó una verruga de la cabeza. Debido a las complicaciones que sufrió, fue trasladado urgentemente a España y destinado a la Escuela Naval de Ampliación de Estudios de la Armada donde tuvo el tiempo necesario para planificar la construcción del submarino.

 

EL SUBMARINO DE PERAL

Isaac Peral creó sobre plano un submarino con batería eléctrica, capaz de disparar torpedos sin necesidad de salir a la superficie, por lo que hacía del invento el arma militar más potente del momento. España estaba a punto de entrar en guerra con Alemania en 1885 por lo que los planos no se hicieron públicos por miedo a ser robados por espías. El ministro de Marina apoyó la construcción del submarino por miedo a que finalmente se produjera una guerra contra Alemania por la invasión de las Islas Carolinas.

Isaac Peral viajó al extranjero con 5000 pesetas de presupuesto para comprar todos los materiales necesarios para la fabricación de su invento. En Berlín se hizo con torpedos, con acumuladores en Bruselas, hélices, motores y lanzatorpedos en Londres y aparatos ópticos en París. Las áreas de defensa de los países que fue visitando se pusieron en contacto entre sí y dieron con la teoría de que se estaba fabricando algo importante en España a la vista de las compras realizadas. Se intentó boicotear el proyecto y tuvo que ser retrasado en varias ocasiones.

Finalmente y tras sortear muchísimos escollos, el 8 de septiembre de 1888 el submarino Peral se botó en La Carraca (Cádiz). Con 21 metros de eslora el submarino comenzó sus pruebas oficiales en febrero de 1889. Primero hizo pruebas de inmersión en alta mar, aumentando progresivamente el tiempo sumergido. Cuando los datos fueron perfectos se probaron los lanzatorpedos. La primera prueba, lanzando a 300 metros de distancia, fue todo un éxito. Además pasó con nota pruebas de velocidad, navegación en superficie y evoluciones, inmersión, lanzamiento en superficie, inmersión y pruebas de carácter táctico. Fue la primera vez que se usó la propulsión eléctrica en la Armada Española, campo en el que Peral era todo un erudito.

 

 

A pesar de que todas las pruebas iban superándose con creces, Isaac Peral nunca obtuvo el beneplácito para mejorar el prototipo de submarino. Desde las altas esferas se adujo que los resultados diurnos no eran satisfactorios, por ello Isaac Peral pidió permiso para introducir mejoras que nunca llegaron a conceder.

 

LA CAMPAÑA DE DESPRESTIGIO Y SALIDA DE LA ARMADA

Nunca se llegó a crear una flota de submarinos, como se pretendió en un principio. Aún a día de hoy no se conocen los intereses ocultos para prohibir a Isaac Peral mejorar su prototipo y fabricar varios submarinos para la Armada. Esto hubiera sido de vital importancia para haber afrontado de distinta forma la guerra de España y Estados Unidos o haber incluso evitado la pérdida de las colonias de ultramar.

Isaac Peral fue condecorado con la medalla del Mérito Naval (distintivo rojo). Decidió abandonar el ejército debido a la campaña de desprestigio sin fundamentos que se creó a su alrededor. Desde su salida de la Armada, Peral se dedicó al campo del aprovechamiento de energía eléctrica fundando junto al Marqués de Salinas la Compañía Termoeléctrica de Manzanares.

En 1895 Isaac Peral se trasladó a Berlín para ser intervenido de un cáncer de piel . Una negligencia en las curas le hizo contraer una meningitis letal, falleciendo el 22 de mayo de 1805. Fue enterrado en un primer momento en La Almudena (Madrid) pero finalmente ante la presión de la familia, se le enterró donde él quería descansar, en su tierra natal Cartagena.

 

EL SUBMARINO PERAL HOY

El submarino fue desprovisto en 1892 de parte de sus equipos como los motores o los lanzatorpedos, dejando prácticamente vacío el invento de Peral. A pesar de que por Real Orden se tenía que desguazar el submarino, jamás se llegó a ejecutar la sentencia. Durante años estuvo en los depósitos de La Carraca siendo finalmente trasladado por orden del almirante Mateo García de los Reyes a Cartagena. Se recuperó su aspecto y fue instalado en 1930 en la Base de Submarinos. En 1965 a petición del Ayuntamiento de Cartagena, fue constituido como monumento y fue instalado en la plaza de los Héroes de Cavite.

La primera vez que abandonó la ciudad costera fue en 1992, cuando se instaló en el pabellón de la comunidad murciana en la Expo de 1992 en Sevilla. La salida del submarino de Cartagena rumbo a Sevilla se hizo con un desfile por el Barrio Peral, nombrado así en honor al inventor.

 

El paseo marítimo de Cartagena fue remodelado en 2002 y el submarino trasladado al paseo Alfonso XIII, junto al nuevo puerto deportivo. Para evitar la corrosión del salitre, el 15 de diciembre de 2012 se trasladó de forma definitiva al nuevo Museo Naval de Cartagena, dónde se rehabilitó y restauró, creando una exposición permanente para que todo el mundo pueda observarlo.

En 2021 se inauguró un submarino en homenaje a su creador. El S-81 Isaac Peral fue botado en mayo de 2021 y se espera que en 2023 se entregue el primero de ellos a la armada española.