PERFILES

Miguel de Cervantes

Miguel de Cervantes Saavedra nació en Alcalá de Henares (Madrid) el 29 de septiembre de 1547. Murió en Madrid el 22 de abril de 1616. 

Escritor reconocido a nivel mundial, es el autor de El Quijote, el libro más editado y traducido de la Historia después de la Biblia.

 

INFANCIA Y JUVENTUD

Hijo del practicante Rodrigo de Cervantes y de Leonor de Cortinas, Miguel de Cervantes tuvo cinco hermanos. Su padre siempre se vio ahogado por las deudas, por lo que viajó de Madrid a Valladolid, Córdoba y Sevilla.

Los datos que se tienen de la infancia y de la juventud de Miguel de Cervantes no son concluyentes. No se puede asegurar que toda la familia viajara con don Rodrigo ni que Cervantes estudiara en esas ciudades.

Sí se tienen datos de que en 1566 ya se instaló en Madrid con su familia. Dos años después, se fecha la primera manifestación literaria conocida del escritor: dos poemas dedicados a la reina Isabel de Valois, esposa de Felipe II, tras su muerte.

En 1569, hay documentada una orden de arresto emitida por Felipe II contra un Miguel de Cervantes. Aunque no hay evidencias de que se tratara del escritor, si efectivamente fuese él, explicaría por qué se trasladó a Roma en diciembre de ese mismo año.

 

DE ITALIA A CAUTIVO EN ARGEL

En 1569 sirvió a Giulio Acquaviva, que un año más tarde se convirtió en cardenal. Lo siguió por Italia hasta que se alistó a los tercios y embarcó en la galera Marquesa.

El 7 de octubre de 1571 participó en la batalla de Lepanto. Lucharon cristianos, dirigidos por Juan de Austria, contra otomanos.

En esa batalla, tres balas lo alcanzaron: dos en el pecho y una en la mano izquierda, que le reduce la movilidad. A partir de este momento se le apodó como El manco de Lepanto, aunque no fuera realmente manco.

Tras unos meses hospitalizado en Messina (Sicilia), volvió a los tercios en 1572. Navegó y batalló en Navarino, Corfú, Bizerta y Túnez. Después, recorrió ciudades italianas como Sicilia, Cerdeña, Génova y Nápoles, donde se estableció durante dos años.

En 1575, mientras regresaba a España a bordo de una embarcación, se vio sorprendido por una emboscada. Cervantes y su hermano Rodrigo fueron apresados cerca, se cree, de la Costa Brava y trasladados a Argel.

Al llevar cartas de recomendación de Juan de Austria y del Duque de Sesso, los captores pensaron que Cervantes era una “persona importante”. Creyeron que podían conseguir una buena suma de dinero con su rescate.

Intentó huir hasta en cuatro ocasiones, todas ellas frustradas. Estuvo cautivo cinco años, hasta que el Fray Juan Gil pagó los 500 escudos que se exigían por su rescate. Fue liberado en septiembre de 1580 y pudo regresar a España en octubre.

 

SU REGRESO

En su regreso al reino de España, Cervantes encontró un país distinto al que dejó. Aprovechando que batalló como tercio, quiso que lo colocaran en algún puesto. Sin embargo, esto solo le valió para que le enviaran un mes a Orán.

En 1582, escribió al Consejo de las Indias para trasladarse a América a trabajar. Su petición, lamentablemente, no fue atendida y se quedó en España.

Durante estos años, Miguel de Cervantes escribió su primera obra conocida: La Galatea. Se fecha entre 1581-1583, aunque fue publicada en 1585 en Alcalá de Henares.

En septiembre de 1584, viajó hasta Esquivias para encargarse de la publicación del poemario de un amigo fallecido. Tres meses después, se casó con la joven Catalina de Salazar y Palacios en la misma localidad toledana. No se tiene constancia de si tuvieron una relación previa.

Dos años después, Cervantes comenzó su aventura por Andalucía. Durante estos años consiguió diversos empleos y recorrió buena parte de la provincia.

En 1594, trabajó como recaudador de impuestos atrasados. En 1597 se le acusó de haber recaudado más dinero del debido o de retrasarse con los pagos. Por ese motivo, Miguel de Cervantes pasó unos tres meses en la Cárcel Real de Sevilla.

En el prólogo de Don Quijote de la Mancha se da a entender que Cervantes empezó a escribirlo en la cárcel o, al menos, tuvo la idea.

 

ÚLTIMOS AÑOS

En sus últimos años de vida, Cervantes estaba preocupado por la salvación de su alma. Multiplicó su presencia en ordenaciones y congregaciones religiosas, actividad que alternó con la escritura. Fue entonces cuando  comenzó a desarrollar su carrera como escritor, sobresaliendo en el entremés y en las comedias.

En 1604 se trasladó a Valladolid y en 1605 publicó la primera parte de El Quijote: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Inmediatamente se convirtió en un éxito, consiguiendo cinco reediciones en el mismo año. Poco después se tradujo al inglés y al francés. En 1615 publicó la segunda parte: El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha.

Entre ambas publicaciones, la actividad literaria de Miguel de Cervantes fue asombrosa: Novelas ejemplares (1613), El coloquio de los perros, Rinconete y CortadilloEl amante liberal, Ocho comedias y ocho entremeses nuevos nunca representados (1616) y un largo etcétera.

 

FALLECIMIENTO

Miguel de Cervantes, enfermo de diabetes, murió el 22 de abril de 1616 en Madrid y fue enterrado el día siguiente. La celebración del Día del Libro el 23 de abril ha extendido erróneamente la creencia de que la fecha de su muerte fue ese día.

Sus restos fueron enterrados en el convento de las Trinitarias de Madrid. Sin embargo, a día de hoy no se sabe con certeza dónde se encuentran los restos del escritor.

Miguel de Cervantes se ha convertido en uno de los máximos exponentes de la cultura de nuestro país, dentro y fuera de nuestras fronteras. Prueba de ello es que El Quijote es uno de los libros más leídos de la Historia, por lo que, a modo de homenaje, el premio de literatura más importante de España lleva su nombre.