PERFILES

Vincent van Gogh

Vincent van Gogh fue un pintor postimpresionista holandés, considerado uno de los más importantes e influyentes de este movimiento pictórico del siglo XIX.

Van Gogh nació el 30 de marzo de 1853 en Zundert (Holanda). Murió con solo 37 años en Auvers-sur-Oise (Francia) el 29 de julio de 1890.

 

SU INFANCIA

Vincent Willem van Gogh fue el hijo de un pastor protestante, Theodorus van Gogh, y de su mujer, Anna Cornelia. Fue el segundo hijo del matrimonio, pues exactamente un año antes del nacimiento del pintor tuvieron a su primer hijo. Este, también llamado Vincent, nació sin vida.

Mayor de seis hermanos, tuvo especial relación con Theo, cuatro años menor que él. Con su familia vivió en Zundert y fue educado en el respeto y amor hacia la naturaleza, algo que se vería reflejado en sus pinturas años después.

Van Gogh cursó los estudios básicos en Zevenbergen, donde se cree que fue infeliz. Sin embargo, a pesar de los problemas que tuvo, consiguió terminar sus estudios. Poco después comenzó secundaria en Tilburg, aunque con unos 15 años abandonó sus estudios. La razón sigue siendo un misterio.

 

PRIMEROS TRABAJOS

Con 16 años comenzó a trabajar con aprendiz y marchante de arte en la compañía Goupil & Cie en La Haya, de la que era socio su tío. En 1873 pasó a la sucursal de Londres.

Dos años más tarde, van Gogh fue a la sucursal de París. Para este periodo, el pintor había desarrollado un fuerte sentimiento religioso, tal y como se deduce de la correspondencia con su hermano Theo. Al año siguiente dimitió y regresó a Holanda.

Poco después de regresar a Holanda, el joven Vincent se marchó a Inglaterra, donde trabajó como profesor. El trabajo no estaba bien pagado y, durante la Navidad de 1876, siguió los consejos de su padre y no regresó de nuevo allí.

En Holanda, su sentimiento religioso no hacía más que aumentar. Su familia estaba preocupada por ello y por no tener un oficio con 24 años. Van Gogh planeó entonces estudiar Teología.

 

VOCACIÓN RELIGIOSA

Vincent pasó un año viviendo con un tío en Ámsterdam para preparar su examen de acceso a los estudios de Teología. Sin embargo, el joven holandés no era metódico ni constante en los estudios, por lo que su tío le aconsejó que lo dejara.

En 1878, abandonó sus estudios y se embarcó hacia Bélgica, donde quiso servir a Dios. Allí trabajó como pastor en la zona minera de Borinage, donde pasó casi dos años.

Sumido en la pobreza, pues lo poco que tenía se lo dio a los más necesitados, Vincent decidió que tenía que dar un cambio a su vida. Animado por su hermano Theo, probó suerte en la pintura en 1880.

 

INICIOS EN LA PINTURA

En Bruselas dio sus primeras pinceladas, aunque poco después regresó con sus padres a Holanda. Allí continuó desarrollando su técnica y, mientras tanto, su hermano Theo le ayudaba económicamente.

Sus padres no estaban de acuerdo con el camino que había tomado su hijo mayor. Este descontento se agravó cuando se enteraron de que estaba enamorado de su prima, Kee Vos. Sin embargo, ella no aceptó nunca sus proposiciones.

El pintor se mudó después a La Haya. Allí, mejoró su técnica pictórica con el marido de una de sus primas: Anton Mauve. En ese mismo año, 1882, conoció a la exprostituta Sien Hoornik, de la que se enamoró y convirtió en su musa.

La relación nunca fue bien vista por su familia. La joven tenía hijos y vivieron con ambos. A pesar de no estar de acuerdo con la decisión de su hermano, Theo continuó ayudándole económicamente. Poco después, van Gogh se dio cuenta de que su relación no iba todo lo bien que esperaba y decidió romperla. 

Los años siguientes los pasó viajando y pintando. De esta época son sus primeras obras en las que se esbozaba el gran pintor que después sería. Los comedores de patatas (1885) fue uno de los cuadros más destacados de esta etapa.

 

 

LLEGADA A FRANCIA

En 1886, Vincent se reunió con su hermano pequeño en París. Fue en la capital francesa donde el pintor se topó con el impresionismo y el postimpresionismo y mejoró notablemente su estilo.

Durante el tiempo que pasó en París asistió a las clases de Fernand Cormon, un artista conocido por los estudiantes extranjeros. Durante ese año conoció a artistas de renombre como Paul Gauguin y Toulouse-Lautrec.

Van Gogh cambió radicalmente su paleta de colores y sustituyó la oscuridad por luz. Azules, verdes, amarillos, naranjas y blancos pasaron a ser su seña de identidad.

En 1888, se trasladó a Arlés por consejo de su hermano Theo. En este lugar pintó gran parte de su obra más conocida, como Habitación del pintor en Arlés (1888).

A pesar de vivir sus años más dulces como pintor, Vincent van Gogh estaba pasando por un mal momento personal. No llevaba bien la soledad y quiso vivir con alguien más y montar un estudio.

Entonces, Paul Gauguin se mudó a “la casa amarilla”. Se cree que ambos, de fuerte carácter, no tenían una convivencia agradable. En una de las discusiones que tuvieron, según la versión más extendida, van Gogh le amenazó con una navaja de afeitar. Para mostrar su arrepentimiento, se cortó la oreja. 

 

ÚLTIMOS AÑOS: ENFERMEDAD Y MUERTE 

Debido a este incidente, Vincent van Gogh fue hospitalizado. En 1889, él mismo solicitó ser ingresado en el hospital psiquiátrico de Saint-Rémy-de-Provence. Allí su producción pictórica no cesó y pintó la famosa La noche estrellada.

Doce meses después recibió el alta. Se trasladó a París con su hermano Theo. Sin embargo, no estaba curado y su depresión no mejoraba. Siguiendo el consejo de su hermano, se marchó a Auvers-sur-Oise, para ser tratado.

A pesar de los intentos de su hermano para que Vincent se curara, no fue así. El 27 de julio de 1890, Vincent van Gogh se suicidó disparándose en el pecho. Dejó un legado de más de 850 pinturas y casi 1300 dibujos.