PERFILES

Vladímir Lenin

Vladímir Lenin fundó el Partido Comunista Ruso, dirigió la Revolución Bolchevique y fue el arquitecto del estado soviético. Él fue la fuente póstuma del «leninismo», la doctrina codificada y combinada con las obras de Marx por los sucesores de Lenin para formar el marxismo-leninismo, que se convirtió en la cosmovisión comunista. Ha sido considerado como el más grande pensador y líder revolucionario desde Marx.

PRIMEROS AÑOS

Considerado por una amplia mayoría como una de las figuras políticas más influyentes y controvertidas del siglo XX, Vladímir Lenin diseñó la revolución bolchevique en Rusia en 1917, convirtiendo después en el primer líder de la recién formada Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).

Nació como Vladímir Ilich Ulyanov el 22 de abril de 1870 en Simbirsk, a orillas del río Volga, Rusia, que más tarde pasaría a llamarse Ulyanovsk en su honor. En 1901 adoptaría el apellido Lenin mientras trabajaba en el partido clandestino.

 

Conocido de pequeño por su diminutivo Volodya, fue el tercero de ocho hijos de un matrimonio de clase media acomodada, disfrutando de una infancia feliz que le mantuvo siempre muy unido a sus padres y hermanos.

La escuela fue una parte central de la infancia de Lenin. Sus padres, educados y cultos, invocaban la pasión por el aprendizaje en sus hijos, especialmente en Vladímir. Lector voraz y estudiante brillante, terminó el primero de su clase en secundaria, mostrando un particular don con el latín y el griego.

Pero la vida no siempre resultó fácil para su familia. Dos hechos marcaron sus primeros años. El primero llegó cuando Lenin aún era un niño y su padre, Director de Escuelas Públicas, fue amenazado con una jubilación anticipada por un gobierno sospechoso y nervioso por la influencia que la escuela pública tenía en la sociedad rusa.

En enero de 1886, cuando Lenin tenía 15 años, su padre murió de una hemorragia cerebral, aunque la situación más trágica se produjo en 1887, cuando el hermano mayor de Lenin, Aleksandr, fue arrestado y ejecutado en la horca por formar parte de un grupo que conspiraba con asesinar al zar Alejandro III. Con su padre ya muerto y tras la dramática pérdida de su hermano, Lenin se convirtió a los 17 años en el hombre de la familia.

La participación de Aleksandr en la política de oposición no fue un incidente aislado en la familia de Lenin. De hecho, todos los hermanos de Lenin participarían hasta cierto punto en actividades revolucionarias.

 

JOVEN REVOLUCIONARIO

El año de la ejecución de su hermano, Lenin se matriculó en la Universidad de Kazán para estudiar Derecho. Sin embargo, su tiempo allí se truncó cuando, durante el primer curso, fue expulsado por considerarle el cabecilla de una manifestación estudiantil.

Exiliado a la finca de su abuelo en el pueblo de Kokushkino, Lenin se instaló con su hermana Anna, a quien la policía había ordenado vivir allí como resultado de sus propias actividades sospechosas.

Allí, Lenin devoró una cantidad ingente de literatura radical, incluida la novela pro-revolucionaria  ¿Qué hacer? de Nikolai Chernyshevsky, que narra la historia de un personaje llamado Rakhmetov, convertido en un emblema de la nobleza del radicalismo ruso. Lenin también se empapó de los escritos de Karl Marx, el filósofo alemán cuyo famoso libro El Capital tendría un gran impacto en el pensamiento de Lenin, quien dos años después abrazaría el marxismo.

En septiembre de 1889, se mudó con su familia a la ciudad de Samara. En 1891 Lenin aprobó como externo los exámenes de Derecho en de la Universidad de San Petersburgo, y tras lograr su licenciatura, empezó a ejercer como abogado en Samara, donde su base de clientes se componía principalmente de campesinos rusos. Sus luchas contra lo que Lenin vio como un sistema legal sesgado por las clases solo reforzó sus creencias marxistas.

Con el tiempo, Lenin centró la mayor parte de su energía en la política revolucionaria. A finales de 1893, dejó Samara para comenzar una nueva vida en San Petersburgo, la capital rusa en ese momento. Allí, Lenin se unió a una célula revolucionaria marxista y ejerció un papel cada vez más relevante en sus actividades, alentando la fundación de otras células en los centros industriales de Rusia. En aquella época, inició su relación con Nadezhda «Nadya» Krupskaya, una maestra marxista.

Su activismo no pasó desapercibido y en diciembre de 1895 Lenin y varios otros líderes marxistas fueron arrestados y permaneció encarcelado. En 1897, fue condenado sin juicio al exilio en Siberia durante tres años. Su prometida y futura esposa, Nadezhda Krupskaya, se unió a él.

Tras su liberación del exilio y después de un período en Munich, donde Lenin y otros cofundaron un periódico, Iskra, para unificar a los marxistas rusos y europeos, regresó a San Petersburgo e intensificó su liderazgo en el movimiento revolucionario.

En el Segundo Congreso del Partido Laborista Socialdemócrata Ruso en 1903, un enérgico Lenin abogó por una comunidad de liderazgo partidario simplificada, una que lideraría una red de organizaciones de partidos inferiores y sus trabajadores. «Danos una organización de revolucionarios», dijo Lenin, «¡y derrocaremos a Rusia!»

 

LA REVOLUCIÓN DE 1905 Y LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL

La llamada de Lenin pronto fue apoyada por acontecimientos sobre el terreno. En 1904 Rusia entró en guerra con Japón. El conflicto tuvo un profundo impacto en la sociedad rusa. Después de que varias derrotas pusieran a prueba el presupuesto interno del país, los ciudadanos de todos los ámbitos de la sociedad comenzaron a expresar su descontento por la estructura política del país y reclamaron reformas.

La situación se agravó el 9 de enero de 1905, cuando un grupo de trabajadores desarmados en San Petersburgo llevó sus inquietudes directamente al palacio de la ciudad para presentar una petición al emperador Nicolás II. Fueron repelidos por las fuerzas de seguridad, que dispararon contra los manifestantes, matando e hiriendo a cientos. La crisis preparó el escenario para lo que se denominaría como la Revolución Rusa de 1905.

Con la esperanza de aplacar a sus ciudadanos, el emperador emitió su Manifiesto de octubre, ofreciendo varias concesiones políticas, entre las que destacaba la creación de una Asamblea Legislativa elegida, conocida como Duma.

Pero Lenin estaba lejos de estar satisfecho. Sus frustraciones se extendieron a sus compañeros marxistas, en particular, al grupo que se autodenominaba los mencheviques, dirigido por Julius Martov. Los problemas se centraban en la estructura del partido y en las fuerzas impulsoras de una revolución para tomar completamente el control de Rusia. Mientras sus camaradas creían que el poder debía residir en la burguesía, Lenin desconfiaba apasionadamente de ese segmento de la población. En cambio, argumentó, una revolución real y completa, una que podría conducir a la Revolución Socialista que podría extenderse fuera de Rusia, debería ser dirigida por los trabajadores, el proletariado del país.

Sin embargo, desde el punto de vista de los mencheviques, las ideas de Lenin realmente allanaron el camino para una dictadura unipersonal sobre las personas que, según él, quería empoderar. Los dos grupos se habían enfrentado desde el Segundo Congreso del partido, que había entregado al grupo de Lenin, conocido como los bolcheviques, una escasa mayoría. La lucha continuaría hasta una conferencia del partido de 1912 en Praga, cuando Lenin se separó formalmente para crear una nueva entidad separada.

Durante la Primera Guerra Mundial, Lenin se exilió nuevamente, esta vez fijando su residencia en Suiza. Como siempre, su mente se mantuvo enfocada en la política revolucionaria. Durante este período, escribió y publicó Imperialism, The Highest Stage of Capitalism (1916), una obra definitoria para el futuro líder, en la que argumentó que la guerra era el resultado natural del capitalismo internacional.

 

LÍDER RUSO

En 1917, una Rusia cansada, hambrienta y harta de la guerra depuso a los zares. Lenin regresó a casa y, tal vez intuyendo su propio camino hacia el poder, denunció inmediatamente al recién formado Gobierno Provisional del país, constituido por un grupo de líderes de los partidos liberales burgueses. Lenin reclamó un gobierno soviético, uno que fuera gobernado directamente por soldados, campesinos y trabajadores.

A finales de 1917, Lenin dirigió lo que pronto se conocería como la Revolución de Octubre, que  en esencia resultó ser un golpe de estado. Siguieron tres años de guerra civil. El gobierno soviético dirigido por Lenin se enfrentó a dificultades increíbles. Las fuerzas antisoviéticas, o blancas, encabezadas principalmente por exgenerales y almirantes zaristas, lucharon desesperadamente para derrocar al régimen rojo de Lenin. Fueron ayudados por los aliados de la Primera Guerra Mundial, que proporcionaron a la facción dinero y tropas.

Decidido a ganar a cualquier precio, Lenin demostró ser despiadado en sus esfuerzos por asegurarse el poder. Lanzó lo que llegó a conocerse como el Terror Rojo, una campaña viciosa utilizada para eliminar a la oposición dentro de la población civil.

En agosto de 1918, Lenin escapó por poco de un intento de asesinato, cuando fue gravemente herido tras impactarle dos disparos a manos de un oponente político. Su recuperación solo reforzó su relevancia entre sus compatriotas, aunque su salud nunca fue realmente la misma.

A pesar de la amplia oposición, Lenin salió victorioso. Pero el tipo de país que esperaba liderar nunca llegó a buen término. Su derrota de una oposición que deseaba mantener a Rusia atada al sistema capitalista de Europa marcó el comienzo de una era de retirada internacional para el gobierno liderado por Lenin. Rusia, como él la veía, carecería de conflictos de clases y de las guerras internacionales que fomentaba.

La Rusia que presidía se estaba recuperando de la sangrienta guerra civil que Lenin había ayudado a instigar. El hambre y la pobreza moldearon gran parte de la sociedad. En 1921, Lenin tuvo que hacer frente al mismo tipo de levantamiento campesino que le había conducido al poder. Estallaron huelgas generalizadas en las ciudades y en las zonas rurales del país, que amenazaron la estabilidad de su gobierno.

Para aliviar la tensión, Lenin introdujo la Nueva Política Económica, que permitió a los trabajadores vender su grano en el mercado abierto.

 

AÑOS POSTERIORES Y MUERTE

Lenin sufrió un derrame cerebral en mayo de 1922 y otro posterior en diciembre de ese año. Con su salud en evidente declive, centró sus pensamientos en cómo se gobernaría la recién formada URSS tras su muerte.

Vislumbraba con claridad a un partido y a un gobierno que se alejaban cada vez más de sus objetivos revolucionarios. A principios de 1923 publicó lo que se denominó su Testamento, en el que un arrepentido Lenin expresaba remordimientos por el poder dictatorial que dominaba el gobierno soviético. Estaba particularmente decepcionado con Joseph Stalin, el secretario general del Partido Comunista, que había empezado a acumular un gran poder.

El 10 de marzo de 1923, la salud de Lenin sufrió otro duro golpe cuando le sobrevino un nuevo derrame cerebral, que le arrebató la capacidad de hablar, dando por finalizada su labor política. Casi diez meses después, el 21 de enero de 1924, falleció en el pueblo ahora conocido como Gorki Leninskiye, a la edad de 53 años. Su cortejo fúnebre recorrió las calles de Moscú y a pesar del frío, fue secundado por millones de personas. En honor al papel que jugó en la sociedad rusa, su cadáver fue embalsamado y reposa en su Mausoleo en la Plaza Roja de Moscú.